NFT y Web3

En 2021 se vendían NFT por millones; en 2023 el mercado se había desplomado. La fiebre pasó, la tecnología quedó y hoy se usa para cosas bastante más prácticas.

Revisado el 1 de noviembre de 2026

Un NFT (token no fungible) es un token único. Un bitcoin es igual a cualquier otro, pero cada NFT tiene su propia identificación. Así se puede registrar quién es dueño de un objeto digital concreto.

Web3 es el nombre para las aplicaciones en las que guardas tus datos y activos en tu propia billetera, en lugar de dejárselos a una plataforma.

Qué guarda realmente un NFT

Casi siempre el NFT solo tiene un enlace a un archivo, en un servidor o en la red IPFS. Comprar un NFT no te da automáticamente los derechos de autor de la imagen. Los derechos los define el emisor y suelen ser menos de lo que el comprador cree.

Para qué se usan los NFT

Además de arte y coleccionables, se usan como entradas, credenciales de membresía, objetos de videojuegos y nombres de dominio en blockchain, como las direcciones .eth de ENS. Algunas marcas los emiten como certificado de autenticidad de productos físicos.

DAO

Una DAO (organización autónoma descentralizada) tiene sus reglas escritas en contratos inteligentes. Los miembros votan con tokens, por ejemplo sobre cómo usar un fondo común. En la práctica, unos pocos grandes tenedores suelen tener la mayoría de los votos.

Web3: promesa y realidad

La idea de la Web3 es un internet donde las personas son dueñas de lo que crean. Hoy, la mayoría todavía entra por unas pocas billeteras y empresas de infraestructura. Cuando mires un proyecto Web3, pregúntate qué tan descentralizado es de verdad.

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